En primer lugar la incorporación a la revista de un nuevo blog: Zigzag, elaborado desde La Habana por Francisco Carrillo. Es un recuento -escrito con talento- de la esperiencia personal del autor en la ciudad; una mirada a la vez irónica, tierna y certera.

Plaza Vieja de La Habana Desde los comienzos de este diario, y de manera expresa, he intentado alejarme de los tópicos que caracterizan cualquier relato de La Habana. Aún no creo haberme extendido sobre los herrumbrosos Chevrolet del cincuenta, los camellos atestados de gente, la mugre que se extiende por las fachadas, o la vecina que grita por el patio interior para que la otra sepa que la llamó su madre desde Camagüey. No lo hago porque todas esas imágenes son falsas. Miento: todo eso ocurre, pero de una manera absolutamente alejada al modo exótico y paternalista con que uno lo mira desde afuera. La cotidianeidad no suele ser motivo de sorpresa ni de especial comentario.

(Ilustración de Nelkis Leonor)

 (Más)